Entre gatos me veas • 27.08.10
Cuando llegó por aquí el Torombolo también llegó otro gatito que recogió una vecina por su niña, luego me enteré que realmente no lo querían y a la calle fué a dar, lo recogió otra vecina y yo veía que lo traía como perrito amarrado de un lazito al cuello, luego supe que así vivía el gatito amarrado al barandal del pasillo, afortunadamente tampoco lo quisieron así que un día por la mañana lo encontré por ahí y le dije que si quería venirse conmigo me esperara hasta la noche que yo regresaría, los niños lo estuvieron cuidando todo el día y por la noche en cuanto me vieron me lo entregaron.

Así pues ya tiene con nosotros 3 semanas más o menos, tiene un ojo chuequito así que le pusimos Bizcocho aunque a veces no estoy muy segura del nombre.

Tigress lo recibió muy bien pues ya había pasado el trago amargo con el otro, ha hecho sus estragos, al principio tenía una energía muy ansiosa, muy desesperado, es chilloncito como buen macho, le hemos dado Reiki y tanto apapacho y regaños como hemos podido y ahi la lleva, debería ponerlo en adopción, pero la verdad es que no quiero, sobre todo por Tigress que aunque ella sigue siendo la reina y diosa de este universo está contenta de tener con quien jugar, lo cuida, lo vigila, bueno que les puedo decir mi corazón rebosa de ternura cuando tengo a este par de creaturas cerca de mí y se me hace cruel volver a mover al Bizcocho después de lo que ha pasado y del trabajo que nos está costando la adaptación, tanto a el como a nosotros.










